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La obesidad es la pandemia de los tiempos actuales y es una enfermedad que puede prevenirse. Estamos viendo con preocupación cómo esta enfermedad está difundiéndose cada vez en los más pequeños ocasionando serios problemas de salud.
Hasta ahora, se define obesidad como el exceso de grasa en el cuerpo. Existen parámetros para determinar si una persona está o no obesa y uno de éstos es el Índice de Masa Corporal (IMC). Un IMC de más de 25 indica sobrepeso y un IMC por encima de 30 indica obesidad.
La obesidad es una enfermedad porque altera la homeostasis del medio interno, es crónica porque no se cura, solamente se controla y tiene períodos de remisión y períodos de recurrencia, (bajadas y subidas de peso), y porque altera uno o más órganos o sistema del cuerpo (páncreas, corazón, vasos sanguíneos, articulaciones, cerebro, aparato reproductor, etc.)
Al ser la obesidad una enfermedad compleja, requiere de un abordaje multidisciplinario.
Nuestro objetivo es inicialmente informar al paciente sobre la enfermedad que sufre, los factores que la originan, los riesgos que implica no tratarse y las consecuencias en la salud y la calidad de vida. Se plantea necesariamente los cambios de hábitos, tanto en alimentación como en actividad física. La elaboración de la Historia clínica es punto clave en la atención para poder determinar los antecedentes, estilo de vida, factores de riesgo, complicaciones para llegar a un buen diagnóstico y a un plan de tratamiento adecuado para el paciente.
El tratamiento puede llevar meses, e incluso años. Nuestro objetivo no es simplemente un cuerpo esbelto en tiempo rápido, nuestro objetivo es un ser humano saludable a largo plazo.
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